Cuestionar

Me está quedando muy en claro que es necesario cuestionarlo todo. No como un pasatiempo mental o por razones morales o filosóficas, sino más bien como una forma de verdadera meditación dinámica que comienza con un cuestionamiento existencial — quién soy y adonde voy — y no se detiene ahí pero continua con todo lo que se va presentando en la vida diaria, especialmente mis propias adherencias y rechazos, mis inclinaciones, mis aprensiones, gustos y disgustos. Cuando permanezco en esta situación y sin apuro, empiezo a percibir un espacio interno que en vez de llenarse, se va vaciando…y al vaciarse genera otro tipo de comprensión y comportamiento.

Junio 15, 2020