Formas

En los últimos cinco años hemos venido trabajando en el Parque de Red Bluff con los amigos que vienen cada mes en una forma distinta a la habitual. Es una forma suelta, sin horarios, sin agendas, sin programas específicos. Es una forma vacía de los típicos elementos que se observan cuando la gente de cualquier otra organización se reúnen. Y con esta falta de formalidad también hemos visto una falta de dirigencia. En otras palabras, nadie dirige a otros ni nadie trata de organizar nada en particular. Formamos a veces pequeños grupos donde conversamos, estudiamos e intercambiamos opiniones y experiencias. A veces en relación a un tema específico al cual llegamos por común acuerdo,  a veces en relación a algo general. También hay veces en donde hacemos todo esto y estamos todos incluidos en un solo grupo.

En esta “forma informal” hay mucho respeto por el otro y mucho deseo de aprender y de intercambiar. Los individualismos casi no prosperan y tácitamente vamos formando una especie de “cuerpo conjunto” en el cual todos somos parte y es propiedad de todos. Nuestras relaciones interpersonales han crecido enormemente y la capacidad de trabajar, de estudiar, de comprender y de compartir también ha crecido proporcionalmente.

Sin duda esta forma viene desde el trabajo en camadas con las Disciplinas y ha seguido como una guía casi perfecta para el trabajo grupal y general.

Casi me atrevería a decir que es una forma futura de relación y de convivencia que va en dirección diametralmente opuesta a como se organiza todo en el sistema.

Junto con todo lo descrito hay ciertos registros que la mayoría de nosotros hemos ido experimentando y que tienen que ver con el desarrollo espiritual y social. Esto es de difícil explicación así que solo me referiré a algo que hemos comúnmente llamado “inspiración”. Esta inspiración se ha ido manifestando progresivamente en muchos de nosotros y tiene poéticamente hablando el sabor de la esperanza y más morfológicamente es una forma de esfera incluyente y amable. Esto último prestado de una contribución de Rafael Edwards titulada “Dos espacios, dos paisajes” que estudiamos entre todos y todas en el Parque.

Pienso que en un futuro no muy lejano y en la medida en que el sistema continúa su desestructuración, inevitablemente llegaremos a una situación en que las formas verticales también entrarán en crisis y se producirá un vacío al cual podríamos dar una respuesta coherente. Siempre he tenido la impresión de que nuestros Parques serán referencias futuras pero no me había dado cuenta que el futuro ya está sucediendo y la necesidad social y espiritual ya llegó y está presente en el mundo que nos rodea.

Con todos los desbordes sociales que están ocurriendo, ese futuro ha empezado a manifestarse, mejor dicho, ese “destino humano” se está manifestando y muy pronto vamos a pasar a otro tipo de sociedad en donde las relaciones van a ser muy distintas a lo que hemos conocido. Creo que esa inspiración que hemos encontrado en los Parques y entre nosotros, puede ser la “forma” en que la humanidad se va a relacionar en el futuro y a lo mejor es de utilidad ofrecer estos ámbitos para que la gente que lucha por sociedades más justas y que van a tener la tarea de diseñar nuevos parámetros sociales y económicos puedan hacer sus trabajos e intercambios en nuestros parques que son neutros ideológicamente, políticamente, espiritualmente y económicamente.

Junio 29, 2020