Normalidad

Tengo que confesar que no estoy muy dispuesto a volver a la normalidad. Prefiero esta situación en que nos encontramos. Inestable, precaria, confusa, alarmante y verdadera. Sobre todo verdadera, en donde no puedo proyectar mucho, no puedo esperar mucho, no puedo planear nada, no puedo tampoco sufrir mucho. Es casi como comprender que prácticamente todo es efímero, ilusorio e ineficaz.

La parte que más me atrae es el hecho de que no me produce mucho problema estar en esta suerte de bardo. Me ha servido enormemente para reflexionar, para pensar, para sentir, para vivir a veces momentos plenos de suave alegría que ni siquiera sé de dónde viene, pero viene…

Me ha servido para valorar a los otros, para ver que estamos todos y todas en el planeta en lo mismo. Esto no sucede todos los días y no ha sucedido nunca antes tampoco. Al menos nunca a un nivel mundial y completamente entrelazado como lo es ahora.

No era normal lo que vivíamos antes. Era de una chatura inexplicable. Era de una locura total, de un consumismo desmedido, de una inversión de los valores  exacerbada y en esencia, una carrera desbocada al sin sentido total. Esta pausa que el mundo ha tenido la veo como necesaria, pero más que eso, la veo como inevitable y por desgracia, lo inevitable es una consecuencia directa de lo que se ha hecho mal. 

Lo construido sin el material adecuado, recortando lo más posible en términos estructurales, termina viniéndose abajo tarde o temprano. Esta vez ha sido temprano y hay mucho que se va a poder hacer si la reflexión a todo nivel es profunda y sin apuro. Por mi parte, en eso estoy y siento que mucha otra gente está en lo mismo en todo el planeta.

Esta co-incidencia es interesante por un lado por todo lo que pueda significar en el futuro, pero como no tengo el don de la profecía, no puedo decir nada al respecto. Pero si es importante valorar este momento en el presente. Siento que estamos conectados y conectadas por lazos invisibles pero fuertes. Siento que hay una correntada de cariño, de real interés por el otro y siento que el “nosotros” va creciendo en estatura, intensidad e inteligencia.

Estoy agradecido por todo lo que está sucediendo. Espero que compense la tragedia que muchos seres humanos han experimentado y sus más cercanos también al dejar esta existencia abruptamente y en algunos casos innecesariamente. Espero que un nuevo sentido de justicia aparezca en el mundo en donde verdaderamente “mis derechos” comienzan y terminan “en los derechos del próximo”. Si, efectivamente muchas esperanzas se están fraguando y muchas más están en el camino. Quizás lo único que tengo claro, es que este nuevo proceso tiene una dirección ascendente y la “normalidad” seguía los pasos de la muerte.

Es necesario apoyar la vida, lo que crece, lo que va hacia adelante y lleva en sí las mejores aspiraciones del ser humano. En eso estamos…

Julio 20, 2020