La dieta del sí

Hace unos pocos años atrás, mi pareja me dijo una mañana que lo más importante era poder decir a todo que sí. Que al hacer eso, se producía en ella una apertura al mundo bastante extraordinaria y la hacía sentirse feliz. Yo pensaba para mis adentros que tenía toda la razón del mundo y no pude dejar de recordar una de las experiencias más significativas que he tenido en mi vida y que tuvo que ver con esta historia del si. 

Pero hoy no voy a aburrirlos con historias del pasado y solamente diré unas pocas palabras al respecto. Llevo algunos años practicando “la dieta del si”, diciendo “SÍ” a todo lo que se presenta mientras no vaya en contra de principios básicos y tengo que decir que es una manera muy buena de estar en el mundo, de crear una disposición positiva frente a lo que se presenta y una de las mejores formas de observación de mis resistencias, temores, aprensiones, justificaciones, etc. 

En síntesis, todo eso que me paraliza o impide, aparece claro e inmediatamente puedo trabajarlo gracias a que repetidamente al decir SI he ido creando una actitud positiva no sólo con respecto al mundo pero también con respecto a mi mismo. En realidad es un experimento y tiene mucho que ver con el trabajo con los Principios de acción válida porque es una actitud que produce coherencia en mi actuar en el mundo. 

Digo coherencia porque pensar, sentir y hacer cuando se dice SI es ir en una dirección única, sin contradicciones. El SI es el pegamento que une mis sentimientos, ideas y acciones. Todo lo que hay que hacer es simplemente practicarlo…

Agosto 3, 2020