Afecto

De pocas palabras y de mucho sentimiento. Si tuviera que elegir entre varias opciones para describir lo mejor de nosotros como humanidad, me quedo con el afecto. Lo extraordinario de este sentimiento es que no necesita explicación alguna. Debería estar a la altura del aire que respiramos en la jerarquía de las necesidades básicas.

He estado trabajando con el Principio de solidaridad que dice: “Cuando tratas a los demás como quieres ser tratado, te liberas” y específicamente en tratar de realmente descubrir como quiero ser tratado y en este proceso de ir descartando diferentes opciones de trato como “respeto”, “bondad”, “honestidad”, etc., que todas me resonaban como correctas pero sin verdad interior, me di cuenta que el afecto era a prueba de fuego. Así es como quiero ser tratado, sin duda alguna, por lo tanto mejor empiezo a tratar a los demás de esta forma particular.

Y en ese contexto, “el otro ser” aparece cercano, cálido, amable y verdadero cuando ese afecto se expresa y en forma muy simple pero real, puedo experimentar que existo porque el otr@ existe.

Este afecto que siento, o puedo sentir por otros, también tiene la cualidad de ser sentido por mi mismo. Puedo tratarme con afecto y es una de las mejores formas de tratarme y, lo digo nuevamente, tratar a otros.

Octubre 26, 2020