Conflictos

Los conflictos se caracterizan por tratarse de fuerzas que se oponen mutuamente generando división interna y en casos de conflictos armados, guerras y calamidades. Los conflictos más importantes son los internos porque pueden ser trabajados y pueden incluso “desaparecer” y esto es algo sumamente importante por un montón de razones, de las cuales la más significativa tiene que ver con la unidad interna. Si el conflicto se desvanece, la división también desaparece y en lugar de fuerzas oponiéndose mutuamente, aparece una dirección que tiende a ser única. 

He observado que cuando estoy en una situación conflictiva, la tendencia es a buscar una solución inmediata. Es difícil mantenerse en un conflicto. Todo mi ser busca una resolución para poder “seguir”, pero raramente entiendo lo que significa “seguir”. Que es lo que sigo? No aparece muy claro ni como pregunta, ni como posibilidad de solucionar los conflictos.

No estoy seguro si lo que me sucede, le sucede a otros, pero la mayoría de mis conflictos están estructurados alrededor de lo que “quiero” y lo que “debo”. Lo que aspiro o deseo y lo que realmente pasa que no coincide con lo que quiero. O bien, no coincide con eso que debo hacer, pensar o sentir. De todos los ángulos que he observado los conflictos internos, es casi omnipresente la sensación de “no acuerdo conmigo mismo”. El conflicto interno siempre me atrapa en esa situación de no estar de acuerdo, de que “algo no funciona”. No me gusta como me siento y no me gustan las respuestas que doy. No me gusta todo lo relacionado al conflicto porque lo experimento con contradicción interna, me guste o no me guste admitirlo.

Hasta ahora he podido, al menos, darme cuenta que mis conflictos existen y este ha sido el primer paso importante. El segundo paso, que es a tropezones en realidad, ha sido aceptar que efectivamente estoy en una situación interna conflictiva. Estoy dividido y sin acuerdo conmigo mismo. Esta es mi realidad interna, me guste o no. El tercer paso ha sido preguntarme por la raíz de mi conflicto.

Cuando me pregunto por la raíz del conflicto no me pregunto por las causas sino por los temores y los ensueños. Al menos en mi caso, casi siempre encuentro algo significativo cuando puedo ver mis temores y ensueños. Ambos me hablan de algo que en realidad no existe. Se que aquí me estoy metiendo en un embrollo porque la “existencia” es cuestionada y sin duda puedo sentir mis temores y describir mis ensueños así que cómo es posible decir que no existen cuando hay un registro de ellos. Quizás debería decirlo de otro modo, más suave y más preciso: Son ilusorios. Existen como ilusiones. Ilusiones sobre la realidad, el mundo que me rodea y sobre mi mismo.

Cuando soy capaz de ver estas ilusiones, solo en ese momento descubro la raíz del conflicto pero no es tan fácil como suena y una de las grandes dificultades está en el “tratar de resolver el conflicto” porque esa desesperada búsqueda de una solución es precisamente la que va a terminar alimentando el conflicto. Entonces no “hago nada”…me quedo ahí observando mis temores y ensueños y al ir observandolos una luz especial, producto de la atención, los alumbra y dejan de tener el poder sugestivo que normalmente tienen. En palabras más sencillas, pierden el poder de “ilusionarme” y entonces sí pueden efectivamente “desaparecer”. Después de todo, lo ilusorio es por definición, algo que puede desaparecer o “no existir.”

Debo decir que todo esto de los conflictos son reflexiones y experimentos con el principio que dice: “Harás desaparecer tus conflictos cuando los comprendas en su última raíz, no cuando quieras resolverlos”

Y también debo aclarar, que esto es solo una experiencia personal y no una explicación o un desarrollo sobre el principio ya que hay muchas otras formas de comprenderlo e interpretarlo. En mi caso siempre he querido profundizar en el concepto de “desaparición del conflicto” porque lo encuentro increíblemente interesante y alguien dijo un par de semanas atrás, que con esto de las dificultades uno siempre las tiene, pero no necesitan convertirse en conflictos. La dificultad puede permanecer pero el conflicto puede desaparecer y eso en sí, me trae un registro de unidad interna porque lo importante, como dije al comienzo,  está en “aunar” las fuerzas en una dirección y una vez más, entiendo que todo esto de comprender los conflictos tiene que ver mas que nada con una actitud interna con respecto a ellos.

7 de Abril, 2021